lunes, 29 de octubre de 2012

"El mundo tiene fiebre"

"El mundo tiene fiebre por el cambio climático y la enfermedad se llama modelo de desarrollo capitalista [...]. Vivimos la sexta crisis de extinción de especies vivas en la historia del planeta Tierra y, en esta ocasión, la tasa de extinción es cien veces más acelerada que en los tiempos geológicos. [...] Los intereses transnacionales proponen seguir como antes y pintar la máquina de verde, es decir, seguir con el crecimiento y el consumismo irracional y desigual generando más y más ganancias sin darse cuenta de que estamos consumiendo en un año lo que el planeta produce en un año y tres meses. [...] Leo en informes del Banco Mundial que hay que acabar con los subsidios a los hidrocarburos, ponerle precio al agua y promover la inversión privada en los sectores de energía limpia. Nuevamente quieren aplicar las recetas de mercado y privatización para hacer negocios con la propia enfermedad [...]. Hay que aplicar fuertes impuestos a la súperconcentración de la riqueza y adoptar mecanismos efectivos para su redistribución equitativa."

Sede de las Naciones Unidas, Nueva York.
Discurso de Evo Morales sobre calentamiento global.
Septiembre de 2007.
Extraído del libro: "Jefazo, retrato íntimo de Evo Morales" (Martin Sivak).

¿No resulta sospechoso que, cuando alguien que desempeña un papel importante en el plano político se molesta en decir la verdad sobre la situación actual que vivimos a nivel político, económico y medioambiental, los dirigentes que se sienten incómodos con dichas verdades y que ven peligrar la "legalidad" de sus contaminantes inversiones, gastan millones de dólares en campañas de desprestigiación de dichos portavoces de la verdad?
En realidad no es sospecha, sino hecho. No sólo intentan hundir a Evo, a Chávez o a Castro. La lista es larga, tiene un nombre y hay una guerra mediática contra ellos; son los países incluidos en el llamado "Eje del mal". Escribo esto y me suena a película americana pero, desgraciadamente, no es sino nuestra más pura actualidad, ésa que los medios tan convenientemente comprados, tan bien se encargan de difundir. Señores, despertemos. Se está produciendo una carnicería a gran escala, está muriendo gente inocente sólo porque empieza a haber dirigentes que denuncian los abusos de los Estados Unidos y de su séquito de países chupaculos. Y no sólo los denuncian, sino que se niegan a seguir su doctrina dictatorial, lo que les trae graves consecuencias porque si no están con ellos, están contra ellos. No hay termino medio.
¿Dónde quedó la
libertad de expresión y de acción de la humanidad? ¿Dónde el respeto a la diversidad, a ser diferente?
Despertemos y documentémonos antes de posicionarnos del lado más fácil; el que sutilmente nos imponen los medios. Nuestra actitud o desactitud tiene mucha más influencia de lo que creemos, tiene consecuencias que pueden ser positivas, pero también muy negativas.
El mundo necesita un cambio y ese cambio jamás va a producirse si no despertamos antes. Tenemos que abrir los ojos y ver lo que realmente está pasando para poder hacer frente a la manipulación a la que estamos sometidos.
Espabilemos, la democracia en la que supuestamente vivimos, no es una democracia, es una dictadura
imperialcapitalista. Y el imperio se está cayendo, como todos los que han existido a lo largo de la historia. Uno de los síntomas más claros de dicha caída es la crisis económica mundial. Somos una sociedad a la que se le ha impuesto un sistema económico completamente insostenible y, como consecuencia, ahora somos una sociedad que se hunde a la par que el sistema. Qué vamos a hacer al respecto es mi pregunta: ¿Cerrar los ojos y esperar que alguien nos salve de la catarsis? Nadie va a salvarnos, señores, eso lo adelanto yo y les aseguro que no soy profeta.
En mi opinión, ustedes y yo somos el problema, no el mundo; porque el mundo es la proyección de nosotros mismos y, para comprender al mundo primero tenemos que comprendernos a nosotros mismos. He ahí la clave, dejar de mirar afuera y esperar, para mirar adentro y actuar. Para transformar el mundo debemos empezar por nosotros mismos y, en ese caso, lo importante es la
intención. La intención tiene que consistir en comprendernos a nosotros mismos y en no dejar en otros la responsabilidad de transformarse o producir un cambio. Para transformar el mundo que nos rodea, con su miseria, guerras, desempleo, hambre, divisiones de clase y absoluta confusión, tiene que haber una transformación en nosotros. Y es en medio del caos, de la oscuridad y de la desesperación donde nace el instinto de supervivencia, el ingenio y por ende la luz. Por eso yo me alegro de que nos hallemos en esta situación caótica mundial, porque superado el susto inicial, veo en ella una oportunidad de cambio. Veo una oportunidad para dejar de mirar afuera, ya que el panorama es desolador, para por
fin mirar adentro. Es hora de dejar atrás las necesidades impuestas por un sistema basado en el dinero, un dinero que, para colmo, jamás nos dio la felicidad. Ahora es momento de buscar nuestros verdaderos intereses, y guiarnos por ellos, sólo así nos sentiremos plenos y realizados, sólo así seremos felices (que de eso se trata) y sólo y únicamente así cambiaremos el mundo.
Y bien, ¿alguien se anima?

Yo me animo a mirarme adentro y no olvido hacerlo con humildad pues;
"es más fácil ver paja en ojo ajeno que viga en ojo propio".

Abrazos y mucho amor para todos.



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