Se vuelve difícil parar cuando uno se halla en un lugar desconocido donde hay mucho que descubrir. Es casi impensable,de hecho: ¿Parar? ¿para qué? ¡qué perdida de tiempo! Rápido,rápido... a seguir, a seguir viendo, conociendo...cuanto MÁS,mejor!!
Y,no. Si hay algo que yo he aprendido después de tantos viajes es que: MENOS ES MÁS.
Ver menos cosas y pararte a disfrutar con tiempo y calma las poquitas que ves, es mucho MAS enriquecedor y placentero.
Sin embargo, a pesar de tener este concepto muy claro, empezaba a contagiarme de la fiebre del viajero compulsivo, como yo lo llamo. Al coincidir en la Ecovilla con más extranjeros que, tras el curso, también se dedicaban a recorrer Argentina, era inevitable terminar comentando a dónde ir, qué ver, etc, y me empezaba a contagiar de esa fiebre de querer verlo todo. Ya hojeaba la Guia de viajes buscando todo lo que podría ver en X días: -"¿y si, en lo que bajo de iguazú a B.Aires, también paso por Uruguay?" o, -"y un saltito a Paraguay? total ya que estoy aki". Y así empecé a contagiarme hasta que, tras visitar intensamente, cómo no, las cataratas, caí en un pueblecito pequeño en el que no había nada más q selva, río y unas ruinas. Ahora bien, unas ruinas famosas. Llovía a cántaros antes, durante y después de la visita a las ruinas y, al salir (empapada y echando pestes) dije: -"¿Para qué carajo vine aquí?, me voy ya mismo a Uruguay, a la playa a darme un chapuzòn; cogeré una guagua esta misma noche que tarda 20 horas y mañana al mediodía me estoy bañando n el mar...si, si, si, planazo,Tacha, planazo!" Y, de repente, mientras acompañaba a mi compañero del curso, con el que fui a Iguazú, a que encontrara un hostal en el susodicho pueblo de mierda, me vi yo en ese hostal; tan trankilo...con piscina y jardines...sin gente...con buena música...y dudé. Y dudé tanto que llevo 3 días aki sin hacer "nada"; sólo leer, nadar, pasear y meditar. Y qué rico vagamundear o, no vagamundear, ya ni sé! El caso que me está sentando de lujo el parón y no sólo por las reflexiones. Estoy aprovechando para reposar la pierna después de los pateos en las cataratas , que la machaqué demasiado, y rehabilitándola en la piscina. Y también recuperando energía tras el curso (que fue agotador) y descansando para el que empiezo el sábado: "Construcción con Materiales Naturales", que me han dicho que es muy duro físicamente.
Así que, señores, esto es gloria...mmm... Si mi madre me lee, me mata; ella que siempre dice que no hacer nada es perder el tiempo...mmm... qué deliciosa pérdida de tiempo!!!
Y bueno, les escribo desde la hamaca de la foto, desde un suave balanceo y con un ojo abierto y otro a puntito de sucumbir a una placentera siesta......zzzzzzzzz...

Qué mala vida... yo le diría a tu madre que eso no es perder el tiempo...es dedicárselo a uno mismo...que falta nos hace!.
ResponderEliminarUn beso enorme vagamunda! Recúperate bien de esa piernita.
Ya estamos..... Jejeje Te mandamos por esos mundos .....para que aprendas y luego nos enseñe..... Y nos encontramos con esta imagen, que es solo provocación...... Desde cuando descansan las heroínas!!! Jajajaja. Tacha, así es como te tienes que tomar esta aventura, con caaalma, disfrutaaaandola y poniéndonos los dientes largos (no mucho), te lo dice la Srta. Rotenmeyer ;-) Si no he perdido la cuenta.... Te toca seis bstosss
ResponderEliminar