jueves, 23 de febrero de 2012

Arte en Movimiento

(04:00 a.m) Llego a casa, el cuerpo acumula ya una buena dosis de cansancio, sin embargo, un último esfuerzo para plasmar las sensaciones que llevo dentro. Regreso de mi segunda clase de tango. Ésta última completamente diferente a la primera, que fue técnica pura; paso básico y práctica. Hoy fue pura creatividad; ojos cerrados, sentir la melodía y dejar que los movimientos emergiesen de nosotros. Junto a nosotros nuestra correspondiente pareja protegiéndonos y ocupándose de evitar los posibles golpes o choques con otras personas, mientras los que danzámos en la oscuridad nos dejábamos fluir... hermoso. Luego, cambio de roles; ellos se dejaban proteger por nosotras mientras intentaban torpemente dejar florecer los movimientos. Así comenzó la clase, y continuó con este patrón creativo, donde lo que primaba no era la técnica, sino los sentidos; escuchar, sentir y dejarse llevar.
Más allá de que las clases me hayan hecho proponerme aprender a bailar tango bien, no es éste el motivo por el que escribo. Las sensaciones de las que hablaba al comienzo me las produjo una mujer. Cuando finalizó la clase, me senté a observar a los bailarines con experiencia que se acercaban a la pista a tanguear. Había muchas parejas buenas, sin embargo, una eclipsaba al resto y era por ella. Esa chica delgada, de tez blanca y porte exquisito, lograba tal delicadeza en cada unos de sus movimientos que hacía imposible al observador apartar la mirada. La elegancia natural con que bailaba y la perfección de los movimientos me hicieron sentir observadora de una obra de arte en movimiento; me sentí como delante de una pintura o una escultura que te atrapa por la belleza y perfección de los trazos o del modelado del autor. Belleza en estado puro, belleza de formas, de líneas. Me maravilló esa capacidad de transmitir sensaciones intensas a partir de su baile; su particular manifestación de arte. Un don.

Buenas noches.

En clases con la tango profe...

2 comentarios:

  1. mi kerida hermana..... cómo no contestarte a tal texto... estoy medio febril, cn los mocos cayendome... y no puedo no escribirte.... te leo sobre el tango y se mueven dentro de mi todas mis vidas pasadas y presente del baile.... asi es como sirempre he sentido el baile.... y es ahi donde yo comparto mi don cn l mundo... tu lo sabes.. no quiero resultar presuntuosa y sabes q no lo soy... pero m ntiendes...
    me encanta q lo vivas y lo sientas.. q seas testigo tb de tanta belleza...
    aprende todo lo q puedas para q me enseñes!!!!jaja

    te kieroooo!!!
    mimi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi dulce hermana, sabía que no te resistirías a esas palabras. No sabes cuánto te recordaba mientras observaba a aquella chica...no todos los que hacemos intentos de baile, por bien que lo hagamos, alcanzamos esa belleza de movimientos, esa sutileza. Es un don y tú, mi dulce Miriam, lo tienes. Con tu habilidad logras que los demás nos maravillemos ante semejante perfección. Sigue desarrollando tu don, sigue aportando esa belleza tan necesaria para el mundo.
      Te añoro, Miri.. mi reina

      Muuak!

      Eliminar