Hace tanto que no escribo en el blog que no sé bien por dónde empezar. Es por este motivo por el que cada vez que tenia de ganas de compartir algo, retrasaba el momento, porque ¿cómo resumir todo lo que ha pasado en los dos últimos meses?
Sin embargo, hoy he decidido que han pasado demasiada cosas buenas como para no compartirlas y da igual el orden o si dejo cosas atrás. Me importa que hoy y ahora tengo las ganas y el tiempo para escribir y compartir un rato y lo voy a hacer.
Así pues, comenzaré reconociendo que, desde la ultima publicación hasta ahora, cuento con un año más en el bolsillo. Sí, el jueves pasado fue mi 33 cumpleaños y lo celebré en Santiago de Chile, rodeada de gente hermosa que he conocido en la ciudad; mi familia chilena, amigos y, como se dice en chileno, mi polola Ber. Como ya dije en otra ocasión, a pesar de los miles de kilometros que me separan de Tenerife, no me sentí triste en absoluto; todos, tanto los del continente europeo, con mensajes, llamadas e incluso flores (papi lindo!!!), como los del continente latinoamericano se tomaron el tiempo de mandarme su amor y cariño en un día importante para mí. Y ¿cómo no compartir lo afortunada que me siento de recibir tanto amor de tantos lados?? Es increible, la verdad. Aún me late el corazón fuerte cuando recuerdo la ola de cariño que recibí ese día. Gracias a todos. Qué bonito sentirse tan querido... y qué bonita la intensidad del amor que cruza océanos y montañas para llegar a su destino. Qué bonito...
Unos días antes, tuve otra sorpresa: aterrizó en Santiago mi compañera de batallas en Argentina y Uruguay, mi amiga Lilian. Linda ella... ¡qué rico fue verte y verte bien y feliz! Nos volveremos a encontrar, Lil, estoy segura. ;-)
El día después de mi cumple volé al norte de Chile, al desierto de San Pedro de Atacama. Aquí vine a realizar un curso de construcción con Superadobe. El adobe es una técnica milenaria de construcción con tierra y es propia de lugares áridos. El superadobe, es una versión mejorada de esta técnica que permite construir también de forma circular, un ejemplo de construcción circular son los domos. Construir con esta forma geométrica deberia ser de especial relevancia en Chile y explico por qué. Chile es un país con movimientos sísmicos muy frecuentes y las construcciones deben ser sismoresistentes. La geometría circular está demostrada que es más resistente a un terremoto que la rectangular o cuadrada. Por eso, se está intentando dar a conocer esta técnica constructiva a la población, sobretodo a la que tiene menos capacidad adquisitiva, pues el Superadobe es una técnica asequible para cualquier persona; es barata y no requiere de maquinaria. El creador del superadobe tenia un ideal y era inventar una técnica constructiva segura y económica para que cualquier persona en el mundo pudiera optar a una vivienda digna. Después de asistir al curso, doy fe de que lo consiguió. Fueron tres días intensos de toma de apuntes, de carretillas de arena pa'rriba y pa'bajo y de dolor de espalda... Ahora bien, el dolor de espalda no era por las carretillas, sino, porque no estoy acostumbrada a dormir en carpa (tienda de campaña) y, joder, me
había olvidado lo duro que era el suelo. A pesar de todo, fueron tres días de muy instructivos. Cada vez me doy más cuenta de que la construcción es lo mío: ahí estaba yo; llena de tierra, con la uñas negras y sudando, pero estaba súper concentrada en lo que hacía y feliz cada vez que me alejaba de la obra y veía lo que habíamos avanzado. Todos los que participamos en el curso nos quedamos con ganas de más. Ah, por cierto, entre los que asistimos, había una señora de 70 años. ¿Cómo se les queda el cuerpo? La señora vino desde Frutillar, el sur de Chile, 3 horas y media de avión para asistir al curso y luego construirse algo en su casa. Tremendo ejemplo que fue para mí esa señora, qué vida tenía y que feliz participaba en todo. A mí me dejó muda; era impresionante, digna de admiración.
En conclusión, fue un buen grupo de trabajo, los instructores también eran buena gente y muy comprometidos.
Y bueno, después del sacrificio viene el premio, así que mi premio es continuar con mi viaje por esta zona norte de Chile hasta llegar a Bolivia y el norte de Argentina.
Al final parece que Sudamérica me atrapó, pues aquí comencé mi vuelta al mundo y aquí mismito la voy a terminar. Como una vez aprendí, menos es más; y aunque me ha costado cambiar mi plan inicial de viaje, la verdad es que si me
he ido quedando aquí es porque así lo he sentido en todo momento: ya sea porque me he sentido bien donde estaba o porque estaba aprendiendo cosas que me
interesaban. Salí de Tenerife buscando respuestas y las he encontrado. Ya no quiero seguir buscando, ahora quiero disfrutar de lo que he encontrado.
Un beso muy grande a tod@s.
Pd: Gracias por esperar a todos los que me escribieron impacientes o preocupados. Estoy bien. Muy bien. ;-)
Foto1: el merecido descanso.
Foto2: Iglesia de adobe en San Pedro de Atacama.
Foto3: base del domo de Superadobe.
Foto4: la tarta de mi cumple!! mmm!!
Foto5: mi tienda de campaña: bonita pero incomoda ;-)
Foto6: Atardecer en San Pedro de Atacama.
martes, 2 de octubre de 2012
viernes, 10 de agosto de 2012
De nuevo en ruta.
Y sí, tras un mes de descanso y reflexión en Santiago, de nuevo en ruta. Seis horas hace ya que despegó el avión de Santiago y siete faltan para que aterrice en Madrid. Pero, no es Madrid mi destino final, ahí tomaré un tren hasta Andalucía donde me recogerá mi querida hermana Miriam con sus dos hijas. Con ellas voy a pasar los siguientes 20 días. Juntas vamos a recorrer la costa hasta donde nos llegue la energía, estaremos de camping en su camper y pararemos allá donde se nos antoje a disfrutar del sol y la playa en las vacaciones de verano de mis sobrinas. El plan es que no hay plan, ni horarios; se trata sólo disfrutarnos después de 7 meses sin vernos. Disfrutarnos relajadas, sin prisas. Vagamundear. Rico, rico.
A pesar de que es un buen plan y de que me muero de ganas de ver a mis sobrinas, no me invade la alegría en este momento. Me siento triste y ésa es la verdad. Es el riesgo que se corre cuando uno para en un lugar y profundiza en él. Ocurre que se profundiza también con las personas y, la consecuencia directa es que, no sòlo te encariñas de ellas, sino que las terminas queriendo. Y es difícil separarte de gente a la que quieres. Por eso siento tristeza, porque mi corazón está dividido. Cada segundo que pasa son más los kilómetros que me separan de Santiago, y por tanto, de esa gente maravillosa que quiero y, eso me duele. Siento un agujero en mi interior, un vacío cada vez mayor a medida que me alejo. Ya los extraño.
Extraño a mi Ber, antetodo a ella. Cómo desearía que estuviera sentada a mi lado en este avión...
Pero la realidad no siempre cumple los deseos de uno y, su realidad es que aún no puede acompañarme a España y yo tengo que aceptarlo así y continuar mi camino.
Me quedo con lo positivo y es que este mes en la ciudad ha sido lindo, aunque en absoluto ha sido un mes fácil; he pasado por periodos de reflexión profunda sobre el viaje y sus objetivos, de dudas, de incertidumbre, la ansiedad de vivir en una ciudad: su ruidos, su gris, su prisa... momentos difíciles pero tremendamente enriquecedores, pues como siempre digo, cuando te paras a sentir todo esa tormenta interior, y la capeas cual barco en el océano, la calma que aparece tras ella, se acompaña de una claridad emocional indescriptible. Por eso me siento satisfecha, porque la parada que me propuse ha dado sus frutos y, aunque triste, me siento más clara, más
motivada y con más energía para continuar VagaMundeando.
Además, no cambiaría mi forma
de viajar por mucho que me cuesten las separaciones. Como decía Violeta Parra; "me quedo con la gente, porque es la gente es la que me hace crear". Las relaciones humanas son las que hacen que los recuerdos de un lugar sean bellos o feos, intensos o efímeros, no los monumentos, ni los
paisajes. Es, sobretodo, la
gente la que nutre y le da sentido a los monumentos y al paisaje. Es por los momentos vividos por lo que recordamos un viaje, lo demás, lo terminamos olvidando. Son los vínculos los que perduran.
Está claro que parte de mi tarea en este viaje es trabajar el desapego; saber separarme y seguir mi rumbo, más allá de los lazos sentimentales. Saber que la distancia no es sinónimo de lejanía, al igual que la cercanía no es sinónimo de intimidad. Aprender a mantenerte unido en la distancia, implica compromiso, algo que falta mucho en estos tiempos, pero que yo estoy luchando por conservar.
Así que, mi querida gente chilena, si no nos vemos pronto, nos sentiremos cerca pronto. Gracias por todo el amor y por los momentos.
Con amor y tristeza,
Tacha.
Foto: atardecer invernal en Santiago.
A pesar de que es un buen plan y de que me muero de ganas de ver a mis sobrinas, no me invade la alegría en este momento. Me siento triste y ésa es la verdad. Es el riesgo que se corre cuando uno para en un lugar y profundiza en él. Ocurre que se profundiza también con las personas y, la consecuencia directa es que, no sòlo te encariñas de ellas, sino que las terminas queriendo. Y es difícil separarte de gente a la que quieres. Por eso siento tristeza, porque mi corazón está dividido. Cada segundo que pasa son más los kilómetros que me separan de Santiago, y por tanto, de esa gente maravillosa que quiero y, eso me duele. Siento un agujero en mi interior, un vacío cada vez mayor a medida que me alejo. Ya los extraño.
Extraño a mi Ber, antetodo a ella. Cómo desearía que estuviera sentada a mi lado en este avión...
Pero la realidad no siempre cumple los deseos de uno y, su realidad es que aún no puede acompañarme a España y yo tengo que aceptarlo así y continuar mi camino.
Me quedo con lo positivo y es que este mes en la ciudad ha sido lindo, aunque en absoluto ha sido un mes fácil; he pasado por periodos de reflexión profunda sobre el viaje y sus objetivos, de dudas, de incertidumbre, la ansiedad de vivir en una ciudad: su ruidos, su gris, su prisa... momentos difíciles pero tremendamente enriquecedores, pues como siempre digo, cuando te paras a sentir todo esa tormenta interior, y la capeas cual barco en el océano, la calma que aparece tras ella, se acompaña de una claridad emocional indescriptible. Por eso me siento satisfecha, porque la parada que me propuse ha dado sus frutos y, aunque triste, me siento más clara, más
motivada y con más energía para continuar VagaMundeando.
Además, no cambiaría mi forma
de viajar por mucho que me cuesten las separaciones. Como decía Violeta Parra; "me quedo con la gente, porque es la gente es la que me hace crear". Las relaciones humanas son las que hacen que los recuerdos de un lugar sean bellos o feos, intensos o efímeros, no los monumentos, ni los
paisajes. Es, sobretodo, la
gente la que nutre y le da sentido a los monumentos y al paisaje. Es por los momentos vividos por lo que recordamos un viaje, lo demás, lo terminamos olvidando. Son los vínculos los que perduran.
Está claro que parte de mi tarea en este viaje es trabajar el desapego; saber separarme y seguir mi rumbo, más allá de los lazos sentimentales. Saber que la distancia no es sinónimo de lejanía, al igual que la cercanía no es sinónimo de intimidad. Aprender a mantenerte unido en la distancia, implica compromiso, algo que falta mucho en estos tiempos, pero que yo estoy luchando por conservar.
Así que, mi querida gente chilena, si no nos vemos pronto, nos sentiremos cerca pronto. Gracias por todo el amor y por los momentos.
Con amor y tristeza,
Tacha.
Foto: atardecer invernal en Santiago.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Nadar sin salvavidas.
Es por todos sabido, que el deber de los padres es educar a sus hijos para y hasta que éstos se conviertan en adultos autónomos y autosuficientes. Es decir, en adultos libres. En todo el reino animal es así. Sin embargo, también es por todos sabido, que no suelen darse muchos ejemplos de lo anterior. En adultos nos convertimos, sí, pero en adultos acosados por los miedos y la dependencia emocional. Lo cual no nos conviente en seres precisamente libres, digo yo.
Hasta aquí nada nuevo.
Sin embargo, hoy, hablando con mi profesor de yoga, éste dijo algo que me hizo recapacitar, y, aquí viene lo nuevo; me pregunto si, en lugar de pasarnos la vida reprochando a nuestros padres lo
que hicieron, porque lo hicieron mal y, lo que no hicieron, porque no lo hicieron, ¿no sería más sano y sustentable que los hijos dieran por finalizada dicha tarea paternal?
Sería hermoso que un hijo, sintiéndose ya preparado para su supervivencia, incentivara a sus progenitores a dejar de ejercer dicho rol cuidador-protector, para
convertirse de nuevo en hombres y mujeres libres.
Sería hermoso que estas partes, ambas pertenecientes al mismo paradigma, se miraran a los ojos como iguales; como hombres y mujeres adultos y rompieran esos vínculos fraternales, para generar otros nuevos, más sanos y, por ende, más enriquecedores.
¿Somos los hijos capaces de liberar a nuestros padres de sus funciones?
¿Estamos dispuestos a nadar en el
océano de la vida sin su protección? ¿Estamos preparados para verles disfrutar libres de un nueva etapa postpaternidad sin sentirnos abandonados?
¿Lo está ellos sin sentirse culpables?
Difícil tarea. Arduo trabajo. Incalculable recompensa.
Las leyes de la naturaleza están dictadas. En nosotros está seguirlas o no.
Serie "Reflexiones"
Título: actualizando patrones de comportamiento.
Foto: yo con... ¿2 añitos?
30 más me han bastado para aprender a nadar sola, sin salvavidas. Me siento capaz y deseosa de ver a mis progenitores como hombre y mujer y, sobretodo, de aceptarles en su individualidad.
Hasta aquí nada nuevo.
Sin embargo, hoy, hablando con mi profesor de yoga, éste dijo algo que me hizo recapacitar, y, aquí viene lo nuevo; me pregunto si, en lugar de pasarnos la vida reprochando a nuestros padres lo
que hicieron, porque lo hicieron mal y, lo que no hicieron, porque no lo hicieron, ¿no sería más sano y sustentable que los hijos dieran por finalizada dicha tarea paternal?
Sería hermoso que un hijo, sintiéndose ya preparado para su supervivencia, incentivara a sus progenitores a dejar de ejercer dicho rol cuidador-protector, para
convertirse de nuevo en hombres y mujeres libres.
Sería hermoso que estas partes, ambas pertenecientes al mismo paradigma, se miraran a los ojos como iguales; como hombres y mujeres adultos y rompieran esos vínculos fraternales, para generar otros nuevos, más sanos y, por ende, más enriquecedores.
¿Somos los hijos capaces de liberar a nuestros padres de sus funciones?
¿Estamos dispuestos a nadar en el
océano de la vida sin su protección? ¿Estamos preparados para verles disfrutar libres de un nueva etapa postpaternidad sin sentirnos abandonados?
¿Lo está ellos sin sentirse culpables?
Difícil tarea. Arduo trabajo. Incalculable recompensa.
Las leyes de la naturaleza están dictadas. En nosotros está seguirlas o no.
Serie "Reflexiones"
Título: actualizando patrones de comportamiento.
Foto: yo con... ¿2 añitos?
30 más me han bastado para aprender a nadar sola, sin salvavidas. Me siento capaz y deseosa de ver a mis progenitores como hombre y mujer y, sobretodo, de aceptarles en su individualidad.
lunes, 30 de julio de 2012
Bajando el freno de mano.
Y la pausa va llegando a su fin: el freno de mano que puse hace unas semanas a este viaje ha cumplido su función. Este mes de reflexión en Santiago de Chile ha resultado ser tan hermoso como revelador. Siento que no hay mejor autoregalo que darse el tiempo a uno mismo de parar. Desconectar el piloto automático para poder bajar las revoluciones de la vida diaria y, una vez aparece la tranquilidad y el silencio, aprovechar para sentir el cuerpo, nuestro interior y nuestras emociones. Como cuando uno va a clase de yoga.
- Cuando vas: caminas o conduces a toda prisa por la calle contaminada y ruidosa, sigues el ritmo de los demás para no perturbarles y vas estresada para no llegar tarde.
- Cuando llegas: te aturde el silencio inicial del
lugar y luego te dejas envolver por su agradable energía, la suave música instrumental, el
sonido del
agua, el olor a incienso y la sonrisa relajada de los que por allí andan.
- Cuando sales: sales flotando, sonriente, te sientes ligero y feliz y, ni te das cuenta de que ya no te afecta el mundo que te rodea porque estás tan entretenido sintiendo y escuchando la paz de tu mundo interior que no oyes ruido alguno en el exterior.
Lo mismo me ha ocurrido a mí en este mes. Al tomar la decisión de parar, no sabía que me iba topar con estas tres etapas y que las experimentaría de forma tan intensa. Pero así ha sido y, ahora, ya no escucho ruido interior, el ruido se quedó en el exterior de esta ciudad sombría y, en mi interior, suena una suave melodia y brilla la luz que va a guiar de nuevo mi camino. Me siento con nuevas energías para retomar el
viaje y también siento mucha claridad sobre lo que voy a hacer en Tenerife a mi vuelta. Como si todos las experiencias vividas en el
viaje se hubieran asentado en este mes y hubieran adquirido su verdadero sentido. Me explota la cabeza de ideas y de proyectos para llevar a cabo allí y eso me tiene muy contenta. Cuando salí de Tenerife, uno de mis objetivos era adquirir conocimientos y formarme en temas de ecología, conciencia y sostenibilidad y siento que es un objetivo casi logrado, me siento mucho más preparada en este terreno y mis volátiles ideas iniciales empiezan a convertirse en proyectos tangibles.
Pero vamos poco a poco, pues, aunque a veces sienta ganas de precipitar mi regreso a Tenerife para embarcarme ya en dichos proyectos, también siento que me queda mucho por aprender y voy a tomarme el tiempo para hacerlo.
Para empezar, la próxima semana tomo un avión a España, me voy a reunir en Andalucía con mi familia para disfrutar con ellos de sus vacaciones de verano. Será como una toma a tierra. Y en septiembre, retomaré mi viaje.
Bueno, me queda añadir que, aunque a mí no me gusten ni un poquito las grandes
ciudades, me he sentido muy acogida en Santiago; primero por Ber y su familia hermosa, que me han tratado como a una hija o una hermana más y, segundo, por la gente que he conocido, o bien, a través de Ber, o de los talleres de huertas orgánicas, o de las clases de yoga o de cocina, etc. que ha sido mucha y muy cariñosa. Qué buenos recuerdos me llevo de Santiago y de Chile en general. Un país de gente con mirada y actitud nobles, gente trabajadora, tremendamente educada y respetuosa y tan cálida como su acento.
Gracias a todos por todo.
Un fuerte abrazo,
Tacha.
UN PASEO POR CHILE
Torres del Paine
Navegando a Puerto Williams
(Puerto más austral de Chile)
"Tráfico" de la Carretera Austral
El invierno llega a los bosques de Lengas de la Patagonia Chilena
Construcción de horno de barro (Comunidad Buenmundo)
Valparaíso (Arte en la calle)
Picnic en la playa de Viñas
La música de Santiago de Chile
Curso de Cocina Vegetariana
Cajón del Maipo: donde viven las hadas y los duendes
viernes, 27 de julio de 2012
Los grandes son grandes por algo.
Hay quienes trascienden la muerte física pues su legado continua una vez ellos han desaparecido. Y esto no es por nada; he aquí un claro ejemplo:
"La civilización, en el verdadero sentido del término, no consiste en multiplicar las necesidades, sino en limitarlas voluntariamente. Es el único medio para conocer la verdadera felicidad y hacer de nosotros personas más disponibles a los demás.
Hace falta un mínimo de bienestar y de confort; pero, superado ese límite, lo que debería ayudarnos se convierte en fuente de malestar. Querer crear un número ilimitado de necesidades para luego tener que satisfacerlas, no es otra cosa que perseguir el viento. Ese falso ideal es sólo una trampa. Hay que saber imponer un límite a las necesidades propias, físicas e incluso intelectuales; de lo contrario, la necesidad de satisfacerlas se
convierte en búsqueda de la voluptuosidad. Debemos arreglárnoslas para que nuestras condiciones de vida, en el plano material y cultural, no nos impidan servir a la humanidad, misión que debe movilizar toda nuestra energía". (Gandhi)
Foto: Puerto Viejo, Costa Rica.
La belleza está en los lugares más simples.
La felicidad está tan cerca que no tenemos más que mirar dentro de nosotros mismos.
"La civilización, en el verdadero sentido del término, no consiste en multiplicar las necesidades, sino en limitarlas voluntariamente. Es el único medio para conocer la verdadera felicidad y hacer de nosotros personas más disponibles a los demás.
Hace falta un mínimo de bienestar y de confort; pero, superado ese límite, lo que debería ayudarnos se convierte en fuente de malestar. Querer crear un número ilimitado de necesidades para luego tener que satisfacerlas, no es otra cosa que perseguir el viento. Ese falso ideal es sólo una trampa. Hay que saber imponer un límite a las necesidades propias, físicas e incluso intelectuales; de lo contrario, la necesidad de satisfacerlas se
convierte en búsqueda de la voluptuosidad. Debemos arreglárnoslas para que nuestras condiciones de vida, en el plano material y cultural, no nos impidan servir a la humanidad, misión que debe movilizar toda nuestra energía". (Gandhi)
Foto: Puerto Viejo, Costa Rica.
La belleza está en los lugares más simples.
La felicidad está tan cerca que no tenemos más que mirar dentro de nosotros mismos.
sábado, 14 de julio de 2012
¡¡1/2 año VagaMundeando!!
Y hoy día 14 de julio hace justo 6 meses que salí de casa, de Tenerife; mi isla querida.
Parece que hubieran pasado años desde que me fui. Muchos lugares recorridos y muy lindas personas me he encontrado. Muchas experiencias vividas, muchos recuerdos ya, infinitos momentos para no olvidar. Preferiría no hablar, no escribir, mejor dicho, no escribir por hoy y hacer un breve repaso de este medio año compartiendo algunas imágenes que me hayan tocado el corazón.
Un fuerte abrazo a todos los que dedican parte de su tiempo a leer y vivir conmigo las aventuras de este viaje que tanto me está enseñando. Aunque escribir los relatos ha resultado ser tremendamente terapéutico para mí, es hermoso y gratificante saber que hay gente que los lee y se emociona con ellos. Gracias por el tiempo dedicado y por los comentarios!
Un besazo.
Pd: Cuando diseñé el blog y lo titulé: "VagaMundeando. Viaje interior a través del exterior", jamás pensé que el viaje interior termianara siendo mucho mayor que el exterior. Y mira que el viaje exterior ha sido intenso, he aquí una muestra de ello...
Casa costruída con barro.



Costa Caribeña
Costa del Pacífico
Continuará....
Parece que hubieran pasado años desde que me fui. Muchos lugares recorridos y muy lindas personas me he encontrado. Muchas experiencias vividas, muchos recuerdos ya, infinitos momentos para no olvidar. Preferiría no hablar, no escribir, mejor dicho, no escribir por hoy y hacer un breve repaso de este medio año compartiendo algunas imágenes que me hayan tocado el corazón.
Un fuerte abrazo a todos los que dedican parte de su tiempo a leer y vivir conmigo las aventuras de este viaje que tanto me está enseñando. Aunque escribir los relatos ha resultado ser tremendamente terapéutico para mí, es hermoso y gratificante saber que hay gente que los lee y se emociona con ellos. Gracias por el tiempo dedicado y por los comentarios!
Un besazo.
Pd: Cuando diseñé el blog y lo titulé: "VagaMundeando. Viaje interior a través del exterior", jamás pensé que el viaje interior termianara siendo mucho mayor que el exterior. Y mira que el viaje exterior ha sido intenso, he aquí una muestra de ello...
La Despedida de Tenerife; mi Familia.
La Ecovilla GAIA (Argentina).
Las fichas de mi desordenado puzzle empiazan a encajar.
Casa costruída con barro.
Con mi amiga Lilian viajando a Uruguay.
Mate (sustantivo), Matear (verbo): Rito social.
Uruguay: Cabo Polonio (sol, arena y mar)
Infinitos desayunos y sobremesas en la Posada Noctilucas
Con Fabiana, Berni y Lilian
Con Fabiana, Berni y Lilian
El inolvidable Tippy
(Comunidad la Tahona)
(Comunidad la Tahona)


Entrada del Tippy y Tomás tocando en la cúpula de barro.
Esas frases que no hay que olvidar

Interminables horas en bus...
Patagonia Chilena y Argentina
El fin del mundo
Glaciar Perito Moreno
Crampones para caminar sobre el hielo
Navegando por el Canal de Beagle
Senderismo por las Torres del Paine
Chile: el pais que me conquistó.
Inmortalizados: Jaime, Berni y yo.
Valparaíso: Olor a mar. Color y arte.
Con Ber.
Chiloé: mi pequeña gran familia Chilena.
Perú:
"que no nos conozcan por nuestra vestimenta, ni por nuestra torpeza, sino por nuestra conciencia ecológica"
Machupicchu: pura energía.
¡¡Con la Mia MAMMA!!
Lago Titicaca
Costa Rica:
La brutal abundancia de la Naturaleza
Costa Caribeña
Costa del Pacífico
-------------------------------------------
Continuará....
(¡aún queda otro 1/2 año!)
miércoles, 11 de julio de 2012
Freno de mano.
Bueno señores, aunque sé que algunos son adictos a las aventuras de este blog, temo anunciarles que ha llegado la hora de hacer una breve pausa en este viaje. Una pausa para reflexionar, sentirme y ver hacia dónde seguir navegando. En realidad ese momento llegó hace casi dos semanas; cuando mi madre regresó de nuevo a Tenerife y yo tomé un avión a Santiago de Chile.
Sentí que era hora de
poner el freno de mano en mi viaje, sentí ganas de descansar y de no hacer nada, dejar de ver y de recorrer. Han sido muchos kilómetros, muchos lugares y muchas experiencias y sentí que debía parar para asimilar todo lo que me había pasado, estaba pasando y quedaba por pasar. Así que, aquí estoy, en Santiago de Chile. Pero, ¿por qué Santiago de Chile si es pleno invierno? Qué se me ha perdido aquí, me preguntaba alguno. Bueno, he vuelto aquí por un buen motivo; por amor. ¿Recuerdan que había conocido a alguien en el Cabo Polonio (Uruguay)? Pues es por esa persona por la que fui a Santiago en abril, para seguir conociéndonos y ver qué tal nos iba. Y la cosa fue bien, tan bien que he vuelto. Después del viaje con mi madre por Perú y Costa Rica, decidí regresar y hacer esta pausa del viaje estando a su lado y viviendo esa cosa desconcertante y embriagadora llamada amor.
Y sí, hace un frío de muerte aquí,
y, sí, odio el frío,
y, sí...qué ciego es el amor y qué rico es el frío de afuera cuando estás abrazadita a la persona que quieres.
Un beso helado pero dulce para tod@s!
Hasta pronto!
Sentí que era hora de
poner el freno de mano en mi viaje, sentí ganas de descansar y de no hacer nada, dejar de ver y de recorrer. Han sido muchos kilómetros, muchos lugares y muchas experiencias y sentí que debía parar para asimilar todo lo que me había pasado, estaba pasando y quedaba por pasar. Así que, aquí estoy, en Santiago de Chile. Pero, ¿por qué Santiago de Chile si es pleno invierno? Qué se me ha perdido aquí, me preguntaba alguno. Bueno, he vuelto aquí por un buen motivo; por amor. ¿Recuerdan que había conocido a alguien en el Cabo Polonio (Uruguay)? Pues es por esa persona por la que fui a Santiago en abril, para seguir conociéndonos y ver qué tal nos iba. Y la cosa fue bien, tan bien que he vuelto. Después del viaje con mi madre por Perú y Costa Rica, decidí regresar y hacer esta pausa del viaje estando a su lado y viviendo esa cosa desconcertante y embriagadora llamada amor.
Y sí, hace un frío de muerte aquí,
y, sí, odio el frío,
y, sí...qué ciego es el amor y qué rico es el frío de afuera cuando estás abrazadita a la persona que quieres.
Un beso helado pero dulce para tod@s!
Hasta pronto!
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